El futuro del Derecho está en la blockchain

Seguramente has eschuchado alguna vez sobre el Bitcoin y las criptomonedas, pero pocas veces se dice la magia que está detrás de eso: «La tecnología blockchain».

La blockchain  es un libro mayor compartido e inmutable que facilita el proceso de registro de transacciones y de seguimiento de activos en una red de negocios. Un activo puede ser tangible (una casa, un auto, dinero en efectivo, terrenos) o intangible (propiedad intelectual, patentes, derechos de autor, marcas). Prácticamente cualquier cosa de valor puede ser rastreada y comercializada en una red de blockchain, reduciendo el riesgo y los costos para todos los involucrados.

Ahora bien, Cómo puede ayudar está tenología al Derecho? Son muchos los usos y bondades que pudiera ofrecer, sin embargo, hoy abordaremos uno de ellos: «Los contratos inteligentes» (Smart contracts).

Los negocios funcionan con información. Cuanto más rápido la obtienen y más exacta es, mejor. La Blockchain es ideal para obtener esa información, puesto que proporciona datos inmediatos, compartidos y completamente transparentes almacenados en un libro mayor distribuido inalterable al que únicamente los miembros autorizados tienen acceso. Una red de blockchain puede hacer seguimiento de pedidos, pagos, cuentas, detalles de producción y mucho más. Además, debido a que los usuarios comparten una única fuente fidedigna de información, puede ver todos los detalles de una transacción de principio a fin, lo que le permite generar mayor confianza y eficiencia, y lo mejor de todo, de forma decentralizada.

Contratos inteligentes

Tradicionalmente los contratos son escritos en un lenguaje natural (Ej: Español, ingles, etcétera) y en la mayoría de los casos, son respaldados en papel y en otros, de forma digital. Es decir, basta con redactar las condiciones y términos en el idioma nativo para contemplar el espíritu de los contratantes, por ello, si todas las partes están de acuerdo, los suscriben para asegurar su promesa, lo cual, nos lleva a su implicación legal: según la jurisdicción donde se encuentren los involucrados, o bajo la que quieran llevar a cabo el contrato, es muy probable que tengan que cumplir con ciertos requisitos, como recurrir a una notaría o registro. Por otro lado, su modo de cumplimiento está sujeto a la interpretación de las partes, que puede llegar a favorecer a una más que a la otra, los cual, puede dar lugar a conflictos legales para dilucidar su alcance y cumplimiento, elevando así, sus costos y dificultando su ejecución.

Los contratos inteligentes o smart contracts , en cambio, son programas informáticos. No están escritos en lenguaje natural, sino en código virtual. Son un tipo de software que se programa, como cualquier otro, para llevar a cabo una tarea o serie de tareas determinadas de acuerdo a las instrucciones previamente introducidas en el programa. Su cumplimiento, por tanto, no está sujeto a la interpretación de ninguna de las partes: si el evento «A» sucede, entonces la consecuencia «B» se pondrá en marcha de forma automática. No se requiere de ningún intermediario de confianza (como una notaría), pues este papel lo adopta el código informático, que asegurará sin dudas el cumplimiento de las condiciones. Por tanto, se reducen tiempo y costes significativos, y esto se debe a la posibilidad que brinda la blockchain de permitir que las personas, por sí mismas, hagan cumplir los contratos en el mundo real sin necesidad de un intermediario físico, es decir, sin necesidad de un juez o un árbitro.

¿Dónde pudiera implementarse?

En la industria de seguros, es sencillo vaticinar el éxito de los smart contracts. Actualmente, incluso una reclamación simple puede tardar varias semanas en resolverse, con los costes en personal que supone ese proceso burocrático.

Los contratos inteligentes funcionan de manera excepcional cuando tratamos de regular condiciones de pago. Por ejemplo, si firmamos un seguro que nos cubre frente a condiciones climáticas adversas, podríamos despertarnos a la mañana siguiente y descubrir que hemos recibido el pago antes incluso de saber que habíamos sufrido una pérdida.

En los contratos de préstamo, el smart contract nos permite revocar automáticamente las claves digitales de acceso a fondos en caso que el deudor no efectúe el correspondiente pago o que no cumpla con las condiciones para la liquidación progresiva de un crédito (Ej: Préstamo al contructor bajo cumplimiento de avaluaciones).

Un punto importante entonces de esta tecnología, aplicada a los contratos inteligentes está en la alimentación que tenga la red de los datos necesarios para validar las condiciones de cumplimiento, allí, juega un papel fundamental los proyectos cryptos que se sirven de oráculo (Como Chainlink), extrayendo información del mundo real para aplicarla en la blockchain..

Sin duda, a pesar de que esta tecnología es insipiente, no cabe la menor duda de que será parte del día a día del Derecho en los próximos años. Así que entenderla, nos dará ventaja para crecer personal y profesionalmente en el futuro.

Autor: Abg.Jaime Cedré Carrera.

Fuente: http://www.Criptonoticias.com, http://www.ibm.com y http://www.elpais.es

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